MILÁN.- Cerca de un millar de italianos se concentraron ayer en las inmediaciones la mansión de lujo que el primer ministro, Silvio Berlusconi, posee cerca de Milán para protestar contra su gestión y pedir su dimisión. "!Basta Berlusconi!", decían algunas pancartas, y otras aludían a sus fiestas privadas.
Los italianos insisten con la renuncia de Berlusconi
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